En un lugar de la Mancha

¡HA NACIDO JESÚS!

GRITAN LOS PASTORES

Y así las promesas buenas y nuevas que tuvo el mundo y tuvieron los hombres fueron las que dieron los ángeles la noche que fue nuestro día, cuando cantaron en los aires: "Gloria sea en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad" Y la salutación que el mejor maestro de la tierra y del cielo enseño a sus allegados para decirles: "mi paz os dejo, mi paz os doy" como joya y prenda dada y dejada de tal mano, joya que sin ella en la tierra ni en el cielo puede haber bien alguno.

Capítulo XXXVIII del Quijote

"Y donde está la verdad, está DIOS"

Capitulo III